sábado, 28 de enero de 2012

LA VIEJA GUARDIA

Si comparamos la literatura juvenil española de la última década del siglo XX, con la literatura juvenil del siglo XXI, nos daremos cuenta de que se ha producido una brecha, una escisión, un profundo cambio.
Durante la década de los 80 y, sobre todo, de los 90, la LIJ española estaba dominada por el realismo.Las editoriales - además de los libros de aventuras y misterio clásicos- buscaban fundamentalmente obras con contenido social, que tratara algún tema "transversal" tan de moda entre los profesores de colegios e institutos. El prototipo de escritor de éxito era Jordi Sierra y Fabra. Libros bien escritos, construidos como guiones de cine, que abordaban un tema polémico, supuestamente juvenil, y que llegaba directamente a los adolescentes.
Sin embargo, a finales de los 90, se produce un crack,una grieta, una ruptura inevitable. El punto de inflexión es, sin duda alguna, la aparición del primer libro Harry Potter, publicado en España en 1999, que orientó los gustos literarios de cientos de jóvenes hacia la magia y la fantasía. 
En España podríamos también señalar otra fecha clave: en 1998  Laura Gallego, una autora entonces prácticamente desconocida, gana el premio Barco de Vapor con la obra "Finis Mundi".
Este cambio de gustos en el lector juvenil, coincide con un brusco giro en el mundo de la edición, debido a la irrupción de la tecnología y, sobre todo, de Internet. Así, por ejemplo, el mediador de la LIJ ya no va a ser solo el bibliotecario o el profesor que manda un libro en clase, sino que ese papel también lo va a desempeñar ahora"boguer@s" muy jóvenes, con cientos de seguidores, que recomiendan libros abiertamente en sus blogs, casi siempre del mismo género, como clones o fotocopias de lo que se lleva en ese
 momento.
Como consecuencia de esta transformación cultural, también han surgido nuevas editoriales y revistas digitales ( Diario Tiramilla, El templo de la mil puertas, la sección Librolandia de Culturamas) como alternativa a publicaciones en papel tradicionales como la revista CLIJ o la revista Babar.
En realidad, yo creo que en la LIJ española actual existe un choque o enfrentamiento entre dos generaciones, entre los autores realistas que rondan los 50 y 60 años y los nuevos escritores de fantasía que frisan los 20 o 30 años, la llamada generación "Harry Potter".
Curiosamente, los últimos premios de LIJ en España (Edebé y Anaya, enero 2012) han ignorado a los nuevos autores. Parece ser que las editorioles apuestan por la vieja guardia. 

9 comentarios:

  1. Creo que esa división generacional está un poco cogida por los pelos, pero es indiscutible que Harry Potter marcó un antes y un después en la literatura juvenil, que supuso un fenómeno sin precedentes y sirvió de excusa para hacer de esta literatura un negocio fuera de las aulas. Ahora lo que hace falta es que aprendamos a manejar la situación, y la criba es el primer paso. Un saludo, Miguel.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Óscar, por tu comentario.
    Puede ser que mi división generacional no exista,que me la haya inventado para este "microartículo", pero que yo creo que, en el fondo, sí es un poco real.
    Pienso en autores como Javier Ruescas, Javi Araguz, Sandra Andrés, Anabel Botella...
    Su tipo de escritura y su forma de entender la LIJ no creo que coincida mucho con autores como Gómez Cerdá, Luisa Villar Liébana, Eliacer Cansino, Joan Manuel Gisbert...
    Yo sí creo que existen las generaciones literarias, entendidas por lo menos en un sentido laso o débil.
    Yo, por ejemplo, no crecí leyendo la saga de Harry Poter. No viví ese fenómeno.
    Mis lecturas juveniles fueron otras: El viejo y el mar, El señor de los anillos, El túnel de Sábato... Mi manera de entender la fantasía es más épica que romántica.
    Confieso, por ejemplo, que no he leído Crepúsculo, ni me interesa. Mis alumnos, en cambio, la devoran. Les encanta.
    Creo que esa sí es una diferencia generacional importante.
    Un saludo. MLS

    ResponderEliminar
  3. Estoy contigo, Miguel. Incluso me mojaría un poco más y diría que la vieja guardia aún saca un pequeño trecho en calidad a la nueva. Personalmente, veo más difícil hacer un libro con fondo social que no caiga en la moralina, lo cual se debe agradecer a estos novelistas del s. XX.

    ResponderEliminar
  4. Sí, estoy de acuerdo con eso, pero no tanto con la división por géneros que propones, porque creo que ni la fantasía es cosa de jóvenes ni el realismo es cosa de viejos. Harry Potter, como en su día Los Cinco, por poner un solo ejemplo, ha servido a los jóvenes autores para encontrar su propio camino dentro de la literatura, independientemente del género.
    Yo comparto contigo esa visión, pero la identifico en otros factores: los nuevos temas y plumas, por ejemplo, aportan frescura y actualizan la literatura para jóvenes. Esto para mí sí es una diferencia importante, un punto a tener en cuenta, y para los que disfrutamos de unos y de otros, un gustazo de los buenos poder cambiar de rollo de vez en cuando. Eso sí, estamos generalizando mucho...
    Y en cuanto a esos dos premios que mencionas, pse, previsible hasta el punto de que en una porra previa al fallo un colega acertó.

    ResponderEliminar
  5. Tienes razón, Óscar, que identificar fantasía con jóvenes y realismo con "viejos" no es del todo correcto.
    En todas las épocas conviven estas dos tendencias, incluso en la obra de un mismo autor (véase, por ejemplo, Sierra y Fabra).
    Pero lo que caracteriza la LIJ actual es la omnipresencia de la literatura fantástica.
    Mira cualquier expositor de libros en un gran almacén y podrás comprobarlo. Un saludo. MLS

    ResponderEliminar
  6. Yo tampoco creo que exista esa división, pero si es cierto que es la más generalizada, la fantasía para los jóvenes, el realismo para los viejos... será que algunos no envejecemos y por ello leemos ambos géneros

    te seguimos, un saludo

    ResponderEliminar
  7. Lo bueno es leer de todo, de todos los géneros posibles, siempre que el libro esté bien escrito y merezca la pena.
    Gracias, Libros Que Voy Leyendo, por tu comentario y por participar en el blog.

    ResponderEliminar
  8. Es curioso lo que dices porque parece que la historias que enganchan y las formas de narrarlas corresponden con autores jóvenes aunque las editoriales respaldan a los autores realistas de toda la vida. Supongo que analizaran esta tendencia como algo pasajero y que las ventas de libros y sus intereses son cíclicos ¿no?

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

    ResponderEliminar
  9. Hola, Pérfida, gracias por tu comentario.
    No te puedo responder a lo que planteas. Imagino que te tendría que responder algún responsable de alguna editorial. Un saludo.

    ResponderEliminar